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Las crónicas de Cisco: arrolladora noche de fiesta  
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Chicos, el ser un superhéroe es algo difícil, ya saben, el entrenar, el ser constantemente golpeado y pues, el enfrentarte a, literalmente, tus peores pesadillas. Esta cara bonita tiene un límite, baby. Broma, en realidad es algo GRANDIOSO. Claro, pasas mucho tiempo combatiendo a los villanos, pero luego de eso puedes pasar mucho tiempo con OTROS superhéroes.

Anoche, luego de derrotar a un metadrón (un meta que al mismo tiempo es un ladrón, sí, soy bueno en esto), Dibny, Harry, Killer Frost y yo salimos por la noche. Fue un poco difícil convencer a Harry de dejar el laboratorio, pero la clave está en prometerle un buen brandy. Gracias por la recomendación, KF.

La verdad es que creí que encontraríamos un buen brandy en el primer lugar que visitamos, pero al parecer, un brandy de cuatro años de añejo es muy joven. De acuerdo a Harry, “un brandy de seis a seis años de añejo es bastante superior, Ramón”. Entonces nos enfrascamos en una batalla de la sabiduría, eso hasta que Frost nos compró una ronda de un güisqui escocés muy fino. Es decir, ¿tenían un buen escocés, pero no un buen brandy?, que vergüenza.

Luego, antes de que me diera cuenta, ya estábamos en el segundo bar, después el tercero… La verdad es que KF sí que sabe andar por estos lugares. Es aquí donde todo se pone un poco borroso, así que no se deseperen. Ya era tarde y de repente dimos con una pista de hielo al aire libre, fue aquí donde Dibny transformó su mano en llave y encendió el lugar. ¡Típico de Dibny! Lo siguiente fue que Killer Frost nos hizo patines de hielo, me sentí tan vivo, así como Neo cuando lo desconectan en el mundo real. Muy bueno.

KF lanzó unas ráfagas que se cristalizaron en todo tipo de rampas para que pudiéramos patinar en ellas. ¿Por eso me duele el brazo? Creo que en un punto caí sobre él, además, creo que en más de una ocasión grite: “Soy el rey del mundo”.

Continuando, Dibny se transformó en una especie de catapulta para que pudiéramos lanzarnos hasta el otro lado de la pista. Tal vez eso fue lo que me lastimó el brazo, ahora que lo pienso… bueno, luego hicimos carreras. Obviamente le gane a Harry, pero no a Frost. Ya saben, el hielo es su fuerte. ¿Competí contra Dibny?, No, no lo hice. Él estaba muy ocupado viendo su reflejo en el hielo. ¿En serio, amigo?

En un punto de la noche comenzó a nevar. Fue algo tan bonito. Voltee a ver a nuestro grupo y recuerdo que pensé que todo iba muy bien, eso hasta que me desperté en el piso de la Cortex y me faltaba un zapato, además mi camiseta tenía marcas como si hubiese sido desgarrada, y por supuesto, la luz era demasiado brillante. Demasiado. Conclusión: valió la pena.

 

Traductora, fanática del Arrowverso y nueva fánatica de todo lo relacionado a los superhéroes.

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