Compartir
Super Sons #8 Review
Vota por este artículo o Episodio

Superboy y BoyWonder están en problemas y en un mundo distinto, de por sí ellos son un problema y ahora después de ser enviados a otra dimensión y a otro mundo, deben buscar una forma de regresar a casa.

Pero primero deben conocer este nuevo mundo, un mundo que también está vivo, literalmente vivo. Su nombre es Ygarddis y es un idiota.

Mientras están en este extraño nuevo lugar, los chicos se encuentran con otro joven dúo llamado Hard Line y Big Shot. Aunque sirven en gran parte para el propósito de la exposición, estas dos chicas tienen una historia bastante interesante: son de un planeta llamado Eoroe, que fue esclavizado y destruido por Ygarddis. Robin, siendo como es, quiere dejarlas para que Superboy y él puedan encontrar  el camino a casa, pero Superboy logra convencerlo para ayudarlas.

 

Es una historia bastante sencilla, pero bastante divertida, simplemente nada increíble. El encanto característico de la escritura de Tomasi todavía está ahí (me encanta que, incluso en una dimensión entera  lejos de sus padres, Jon todavía no diga malas palabras), y los chicos tienen su relación habitual de diversión. No hay mucho aquí que realmente enganche, sin embargo.

Hay un hilo común en la narración, con la influencia de Kraklow que se extiende mucho más lejos de lo que se piensa, hay un giro interesante puesto  que  Eroe es un mundo entero con sus propios superhéroes e historia. Demasiado a menudo ves toneladas de héroes procedentes de la Tierra y luego uno o dos héroes de otros planetas. Eoroe, sin embargo,  tubo una “edad de oro” de heroísmo, con sus propias legiones de personajes superpoderosos. Es lo que inspiró a Hard Line y Big Shot a actuar y marcar la diferencia, después de todo. Esperemos que esto se explore en las próximas entregas.

Sin embargo,  más allá de las ideas intrigantes y diversión estándar, esto definitivamente mo es más que una entrega estándar, fácil de olvidar, no tiene absolutamente  nada de malo de, pero la historia no es ni sorprendente ni relevante.

 

El arte, por otro lado, es fantástico. Me encanta Jorge Jiménez, su estilo es tan, tan bueno, él diseño del cielo nocturno de Ygarddis también es impresionante, sirviendo de telón de fondo a uno de los diseños más creativos de Jiménez. Me encanta el detalle de las estrellas y las indirectas de galaxias allí. Alejandro Sánchez toma lo que podría haber sido un fondo desechable y lo hace sentir como un verdadero cielo extraño a través de su uso del color y diferentes técnicas. Realmente, es un trabajo hermoso.

 

 

 

El arte es grandioso, el diálogo es divertido, y hay algunos temas bastante interesantes para explorar aquí. Super Sons comenzó increíblemente fuerte a principios de este año y poco a poco se ha establecido en algo “muy bueno”, Tomasi ha puesto un gran terreno en esta historia para terminar en una nota alta, y la rivalidad y la química fraternal entre los muchachos prácticamente sobresale de las páginas.

Lo recomiendo, si te gustan este tipo de historias, en general, aunque es una historia común y poco impactante  Super Sons sigue siendo realmente bueno. Los impactantes efectos visuales complementan una historia intrigante aunque incompleta, con un montón de grandes ideas expuestas sin ser completamente exploradas. Sin embargo, este comic trata principalmente de la relación entre Robin y Superboy.

Pancho Ramon

Soy un remanente temporal que salió mal, amo el tocino y la cerveza.

Comentarios

Comentar