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The Flash Reborn – 4.01 – Review
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ALERTA DE SPOILERS- Este articulo contiene grandes spoilers del episodio 4×01 “The Flash Reborn” de The Flash.

Luego de tener una tercera temporada un tanto sumergida en la oscuridad, entre remanentes malvados, viajes al futuro y revivir constantemente la escena de una muerte, The Flash ha vuelto para demostrar lo polifacéticos que pueden ser sus personajes.

El final de la tercera temporada nos dejó con el alma en vilo al ver a nuestro Barry Allen (Grant Gustin) entrar a la Speed Force, sacrificándose para mantenerla en equilibrio y evitar un total desastre no solo en Central City sino en todo lo que existe.

Tras largos meses de espera, el Velocista Escarlata aparece en escena, cuando han transcurrido seis meses para el resto del Team, pero ¿qué se supone que pasó en todo ese tiempo sin The Flash en Central City?

El episodio de estreno de la cuarta temporada inicia con un familiar intro, a diferencia que en esta ocasión, no es Barry quien nos cuenta sobre quién es y cómo llegó a esa temporada, es Iris West (Candice Patton) quien abre el episodio con un evidente rasgo de sufrimiento en su voz.

“Mi nombre es Iris West, y se suponía que me casaría con el hombre más veloz, pero él se fue, hace seis meses…”

Seguidamente vemos a un ya reducido ¿Team Flash? (o quizá debemos decidir entre Team Kid Flash o Team Vibe), tratando de mantener a salvo Central City de algunos viejos criminales. La re aparición de un personaje de la primera temporada, Peek-a-boo (Britne Oldford), con habilidades un tanto mejoradas y un dúo dinámico entre Vibe (Carlos Valdes) y Kid Flash (Keiynan Lonsdale) corriendo detrás de la villana. Al parecer aquí empezamos con las referencias directas a la primera temporada, dado que durante el hiatus, los productores prometían una temporada más ligera e iluminada, regresando a sus raíces como cuando todo inició.

Pudimos apreciar a Iris West, más que liderando al nuevo equipo, apoyándolo y aprendiendo sobre la marcha, demostrándonos que no se necesita de ser un científico para estar frente un par de computadoras con una especie de GPS avanzado y sacar algunas cuentas. Sí, nuestra líder sabe cómo resolver problemas, como cualquier ser humano.

Lo no favorecedor, es el semblante triste y devastado de Iris West, haciendo todo lo posible para evitar el dolor de la pérdida de un ser amado no solo para ella sino para todo el equipo. Actitud, que podría parecer un poco chocante, pero hasta cierto punto, comprensible.

La tensión crece cuando un villano aparentemente más fuerte, un Samurai volador, con espadas explosivas, se presenta en la ciudad buscando a The Flash, amenazando con devastar Central City si el speedster no hacía acto de presencia en 24 horas.

El equipo se enfrasca en una discusión sobre si sería prudente traer a Barry de vuelta, obviamente nuestro salvador Cisco, no se podía detener ni un momento para trabajar en algo que pudiera traernos de vuelta a nuestro héroe.

Sacar a Barry Allen de la Speed Force, no podía ser posible sin un entrañable integrante del equipo, Caitlin Snow. Pudimos ver a la brillante doctora, tomando un perfil bajo como barista en una cantina de mala muerte. Era solo Caitlin, pero ¿qué hacía trabajando en un bar? y ¿cómo había logrado controlar a Killer Frost?

Llegamos a la parte más esperada del episodio, traer de vuelta a Barry Allen, salvar al héroe de su prisión. Nos encontramos en esta escena, que nuevamente nos hace recordar a la primera temporada, esa pista donde todo empezó, y cuando pensamos que no lo habían logrado, ahí está él de nuevo, corriendo por todas las calles de la ciudad, más rápido que nunca, pero algo no estaba bien.

Barry aparece un tanto trastornado, una especie de estado de shock, emitiendo una serie de juegos de palabra, aparentemente sin sentido, pero que indudablemente nos siguen recordando a diferentes momentos de la primera, segunda y tercera temporada.

“Nora no debería estar aquí. Su señoría, soy inocente. No lo hice, no maté a nadie. ¿Pueden oír a las estrellas cantar? Rimando, sonando, sincronizando cada hora, cada minuto. Dijiste que la ciudad era segura, que no había daño residual, pero no es cierto. ¿Qué pasó realmente esa noche? Las estrellas se derriten. Como helado, soñado, destellado. Nada parece… Nora no debería estar aquí. Es una forma completamente nueva de ver a la física. Cambiará la forma en que pensamos acerca de todo, desde un simple átomo hasta una galaxia entera. ¡Dios! Las estrellas muy ruidosas. Ruidosas, nubosas, orgullosas. Papá y yo estamos bien. Estaremos bien. No estoy seguro de ser como tú, Oliver.”

“Las estrellas están lloviendo. Escurriendo. Doliendo. Muy pronto. Creo que quizá más tarde. No, gracias. No tengo hambre. Él no hizo esas cosas. Él no lastimó a mi mamá. Estaba ahí esa noche. Había un hombre, plan. No hay plan. Vamos a necesitar más pañales.”

“Dudo que el control sea la forma en que llegaste a ser el hombre que eres hoy. ¡Juega! ¡Manera! ¡De ninguna manera! ¡Autopista! ¡Sendero!”

Lo que más llama la atención de esas frases sin sentido que emanan de la boca de Barry Allen, “no maté a nadie” y “vamos a necesitar más pañales.” ¿Acaso estamos frente a una entrega de spoilers de la temporada tal como lo han hecho en distintas maneras en las temporadas anteriores? La primera frase quizá recordándonos al Juicio de Flash y la segunda avisándonos sobre la venida de los Tornado Twins.

Otra de las frases sin sentido, aquella que según Cisco descifró, “esta casa es un fastidio,” algo que quizá nos enteraremos bien de su significado a lo largo de la temporada.

Mientras recuperábamos la consciencia de Barry, el equipo debía enfocar sus esfuerzos en contener al villano que demandaba la presencia de Flash, y aquí vemos a Wally West tomando el traje de Barry, sin embargo este momento llevó menos tiempo de lo que esperábamos. Sólo hay un Flash y ese es nuestro Barry.

Despertar a Barry de su “loca inconsciencia,” requería algo mucho más sencillo que ciencia, requería un “ancla,” e Iris West estaba dispuesta a sacrificarse para traerlo de vuelta. Otra forma de decirnos que sin Iris West no hay Flash.

Barry despertó, volvió a la verdadera realidad, y estrenando el traje, que ya habíamos visto el futuro, corre, corre más rápido que nunca directo a salvar a Iris West y con ello, salvar la ciudad.

Lo intrigante, este Samuroid en realidad no era “alguien,” sino “algo” y decirle “bienvenido a casa,” una forma un poco retorcida de presentarnos al gran villano de la temporada. The Thinker aparece en escena, dando impresión que junto a su ayudante The Mechanic, su plan tirano se ve bastante complejo.

Esperamos ver un gran desarrollo de todos los personajes esta temporada. Sobre todo, un buen aprovechamiento del villano puesto en escena y el cumplimiento de la promesa de un Barry más fiel al de los cómics.

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Deja tu comentario sobre lo que te ha parecido el primer episodio de esta nueva temporada. ¡Nos leemos en la próxima review!

Nutricionista emprendedora, súper fan de Flash, aprendiz de Geek y reportera del DCTV.

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